
Mari Carmen Cuesta fue testigo de la crueldad con que la dictadura franquista represalió a quienes no cometieron mayor delito que pertener a la Juventud Socialista Unificada. A su salida de la cárcel, fue expulsada de Madrid. Vivió en Valencia donde falleció a los 87 años. HASTA SIEMPRE COMPAÑERA.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada