lunes 18 de octubre de 2010

ADIÓS A LA ÚLTIMA ROSA...


Mari Carmen Cuesta fue testigo de la crueldad con que la dictadura franquista represalió a quienes no cometieron mayor delito que pertener a la Juventud Socialista Unificada. A su salida de la cárcel, fue expulsada de Madrid. Vivió en Valencia donde falleció a los 87 años. HASTA SIEMPRE COMPAÑERA.